El sol prende la mañana
con su paleta de fuego,
con titánico denuedo
de pinceles hace gala.
Salpica oros tramontana,
mancha de zafiro el cielo
y da cumplido consuelo
con glaucos a la montaña.
Azul topacio da al mar,
bermellón al caserío
y a la gaviota, al volar
enciende de albor su brío.
Da ceniza en un esbozo
a la garza y al tildío,
con cuchilladas de azogue
hiere a la sierpe del río.


